martes, 29 de junio de 2010

Don Giovanni

Don Giovanni, ossia il dissoluto punito. Don Juan, o sea el disoluto castigado, es el nombre del dramma giocoso, la segunda de las tres óperas que crearon Mozart y Da Ponte. Antes Las bodas de fígaro, después Cossì fan tutte. El consenso general se inclina a considerar a Don Giovanni la cumbre de las tres, la "ópera de las óperas" la llamaba nada menos que Richard Wagner (alguien que ciertamente tenía autoridad para hablar de ópera). Mis preferencias están repatidas entre las otras dos, particularmente me inclino por Così fan tutte, que tendremos el gusto de ver más adelante.Dramma giocoso, si bien dicen los estudiosos que tenía en la época el sentido de comedia, si lo tomamos literalmente se presta perfectamente para caracterizar esta ópera, que teniendo mucho de comedia, no deja de ser finalmente un drama.

Todo en ella gira al rededor de la fasciante figura del Don Juan, el seductor, el blasfemo, el burlador, ¿el enamorado de las mujeres? No creo, en mi opinión Don Giovanni sólo ama su catálogo, aquel en el que va anotando sus conquistas, que ya superan las mil ochocientas.La ópera arranca con una de las piezas más hermosas e impresionantes de Mozart, la obertura, que nos hace escuchar desde el comienzo la música de la última escena, aquella en la cual el il Commendatore que asesinó al inicio viene a buscarlo.

En el archivo adjunto va en la versión de Wilhelm Furtwängler dirigiendo la orquesta filarmónica de Viena en le festival de Salzburgo de 1949. El régiseur para esa puesta de Don Giovanni fue Herbert Graf, al cual los psicoanalistas conocen como Juanito, un chico con fobia a los caballos cuyo padre, el musicólogo Max Graf era uno de los asistentes de la sociedad de los miércoles.

Jorge.

martes, 8 de junio de 2010

Sola,perduta,abbandonata



Manon, aquí interpretada por la extraordinaria soprano rusa Galina Vishnévskaya, apenas puede sostenerse en su huida por el desierto, las llanuras de Luisiana. Agotada y con fiebre, arde de sed y le pide a Des Grieux que trate de encontrar agua. Canta entonces el aria más famosa de la ópera: sola, perduta, abbandonata. El más absoluto desamparo otra vez, como lo vimos en Butterfly. Manon se muere y se muere mal, demasiado joven, sin tiempo para reconciliarse con su vida. Se muere con remordimientos, lamentando su "funesta belleza". No creo que se síenta abandonada por Des Grieux, él está siempre a su lado y ella lo sabe. No, creo que su abandono es mucho más radical, que se siente abandonada por Dios.

domingo, 6 de junio de 2010

El abate Prévost

El abate Prévost por Georg Friedrich Schmidt, 1745

Antoine François Prévost, llamado d'Exiles (Hesdin, Artois, 1 de abril de 1697 - Chantilly, 25 de noviembre de 1763), más conocido por su título eclesiástico de Abbé Prévost, fue un novelista, historiador y traductor francés.
Fue uno de esos típicos personajes que produjo el silgo XVIII: clérigo, libertino, aventurero, hombre de letras, traductor, seductor. Alguien de la misma estirpe que un Casanova o un Lorenzo Da Ponte. Fue un autor muy prolífico y un gran conocedor de la lengua y cultura inglesas, además de haber traducido numerosas obras del inglés al francés. Gran conocedor y amante de las mujeres. Su obra más importante son las Mémoires et aventures d’un homme de qualité qui s’est retiré du monde (Memorias y aventuras e un hombre de calidad que se retiró del mundo), en cuyo séptimo volumen se haya la obra que le garantizaría la posteridad: Histoire du Chevalier des Grieux et de Manon Lescaut, la Historia del Caballero des Grieux y de Manon Lescaut. El libro fue inmensamente popular desde el momento de su publicación, en 1731. Fue condenado dos veces en Francia por considerarse escandaloso, en 1733 y en 1735, pero eso no impidió, por supuesto, que siguieran circulando innumerables ediciones piratas. Prévost lo vuelve a publicar en 1753 con el título con el que ahora la conocemos, Manon Lescaut. En esa edición bajó el tono de alguos episodios y introdujo más discursos morales... ¡En fin!, a esa altura habia vuelto a ser eclesiástico.


sábado, 29 de mayo de 2010

Renata Tebaldi "Un bel di vedremo"

La gran rival de Maria Callas, (como si en el mundo no hubiese suficiente lugar para ambas), Renata Tebaldi, haciendo el aria más famosa de Madama Butterfly (en realidad, para ser más preciso, la única verdadera aria de la ópera y nucleo temático reiteradamente citado a la largo de la obra). En el segundo acto Pinkerton, el oficial de la marina americana con el cual Butterfly "se casó" (ya veremos por qué las comillas) ya hace tres años partió y ya nadie cree que vaya a volver, mucho menos a buscar a la chica de diecicoho años que dejó en Nagasaki. Nadie excepto Butterfly, que en esta aria canta su certeza en el regreso su amor. Es que veremos que en ello se le va la vida.
Aquí va la letra, en italiano primero y luego en castellano



Un bel di vedremo

Levarsi un fil di fumo sull´estremo

Confin del mare.

E poi la nave appare.

E poi la nave bianca

Entra nel porto, romba il suo saluto.

Vedi? E´ venuto!

Io non gli scendo incontro. Io no. Mi metto

Là sul ciglio del colle e aspetto, aspetto

Gran tempo e non mi pesa

La lunga attesa.

E... uscito dalla folla cittadina

Un uomo, un picciol punto

S´avvia per la collina.

Chi sarà? Chi sarà?

E come sarà giunto

Che dirà? Che dirà?

Chiamerà Butterfly dalla lontana.

Io senza far risposta

Me ne starò nascosta

Un po´ per celia, e un po´ per non morire

Al primo incontro, ed egli alquanto in pena

Chiamerà, chiamerà :

“Piccina-mogliettina

olezzo di verbena”

I nomi che mi dava al suo venire.

Tutto questo avverrá, te lo prometto.

Tienti la tua paura,- io con sicura

Fede lo aspetto.



Un bello dia veremos

Levantarse un hilo de humo en el extremo

confín del mar

Y después aparece la nave.

Y después la nave blanca

Entra en el puerto, truena su saludo.

Ves? Ha venido!

Yo no voy a buscarlo, yo no. Me pongo

Ahí, en lo alto de la colina y espero, espero

Mucho tiempo y no me importa

La larga espera.

Y...salido de entre la multitud de la ciudad

Un hombre, un pequeño punto

Subiendo por la colina.

¿Quién será? ¿Quién será?

Y cuando esté aquí,

¿Qué dirá? ¿Qué dirá?

Llamará Butterfly a lo lejos

yo sin responder

Estaré escondida

Un poco por bromear y un poco...por no morir

al primer encuentro, y él un poco ansioso

llamará, llamará;

“Pequeñita, mi pequeña esposa

Perfume de verbena”

Los nombres que solía llamarme.

Todo esto sucederá, te lo prometo.

Guárdate tus temores, yo con segura

Fe lo espero!