Bellísima versión , por dos grandes, Franco Corelli y Renata Tebaldi, de uno de los momentos más conmovedores de Francesca da Rimini, justo antes, precisamente, del momento que relataba Dante, cuando los cuñados enamorados se encuentran y la lectura de la historia de Lanzarote y Ginebra provoca (juego de la ficción y la así llamada realidad) el primer beso.
El la ópera está siempre en el transfondo la historia de otra de las grandes historias de amor medievales, la de Tristán e Isolda, aludida tanto en el texto como en ciertos giros de la música donde la influencia de Wagner es muy evidente.
La gran rival de Maria Callas, (como si en el mundo no hubiese suficiente lugar para ambas), Renata Tebaldi, haciendo el aria más famosa de Madama Butterfly (en realidad, para ser más preciso, la única verdadera aria de la ópera y nucleo temático reiteradamente citado a la largo de la obra). En el segundo acto Pinkerton, el oficial de la marina americana con el cual Butterfly "se casó" (ya veremos por qué las comillas) ya hace tres años partió y ya nadie cree que vaya a volver, mucho menos a buscar a la chica de diecicoho años que dejó en Nagasaki. Nadie excepto Butterfly, que en esta aria canta su certeza en el regreso su amor. Es que veremos que en ello se le va la vida.
Aquí va la letra, en italiano primero y luego en castellano