martes, 26 de junio de 2012

Erótica de la voz

"En el canto quisiera que mi voz siempre me obedezca, hiciera lo que yo deseo. Pero parece que eso significa exigirle demasiado. El órgano vocal es siempre ingrato, y no se somete a mi voluntad. Incluso podría decirse que tiene un carácter rebelde y no desea que le impartan órdenes, o más exactamente que se lo domine. Siempre ansío huir y sufro." Carta enviada por Maria Callas a Giovanni Battista Meneghini, su marido, el 18 de noviembre de 1948, estando en Roma para los ensayos de su primera Norma.  

jueves, 22 de septiembre de 2011





Giuseppe di Stefano haciendo la famosa aria Vesti la Giubba y el final de final de Pagliacci (1892), de Ruggiero Leoncavallo. El papel de Nedda a cargo de Clara Petrella, la grabación hecha en vivo en el Teatro alla Scala de Milano el 24 de abril de 1956. Director musical Nino Sanzogno.







Aquí va este link con la para mí hasta ahora desconocida soprano griega Vasso Papantoniou, haciendo la romanza de Medora de Il Corsario, de Giuseppe Verdi. De esta misteriosa soprano sólo pude averiguar que estuvo activa en los años 1971 y 1972, lo que la vuelve aún más enigmática. Es una grabación hecha en vivo en Frankfurt en el año 1971.

domingo, 14 de agosto de 2011

Martha Argerich y Gidon Kremer tocan la sonata Nro. 1 para violín y piano de Sergei Prokofiev

Como con un viejo amigo querido me crucé con este movimiento, andante, de la sonata para violín y piano Nro. 1 de Segei Prokofiev, en la versión perfecta, la de Gidon Kremer y Martha Argerich.

miércoles, 20 de julio de 2011

Amor cortés, mística y Wagner



Denis de Rougemont (1906-1985)

Denis de Rougemont, el autor de El amor en occidente, enumera varios temas comunes a los trovadores que cultivaban la práctica del amor cortés (esa filosofía del amor que floreció en Provenza en los siglos XI y XII) y los místicos ortodoxos, y que como podrán ver están todos presentes en el texto de Tristán e Isolda de Wagner.

- Morir por no morir.
- La "quemadura suave".
- El "dardo de amor" que hiere sin matar.
- La "salvación" del amor.
- La pasión que "aísla" del mundo y de los seres.
- La pasión que empalidece todo otro amor.
- Quejarse de un mal que sin embargo se prefiere a toda alegría y a todo bien terrestre.
- Lamentar que las palabras traicionen el sentimiento "inefable" y que sin embargo hay que decir.
- El amor que purifica y aleja todo pensamiento vil.
- El querer del amor sustituyéndose al querer propio.
- El "combate" de amor, del cual hay que salir vencido.
- El simbolismo de los "castillos", remansos del amor.
- El simbolismo del "espejo", amor imperfecto que reenvía al amor perfecto.
- El "corazón arrebatado", el "entendimiento embelesado" , el "rapto" del amor.
- El amor considerado como "conocimiento" supremo.

domingo, 17 de julio de 2011

Dialéctica del deseo versión siglo XII


El poeta anglo-normando del siglo XII Tomás de Inglaterra, del que prácticamente nada se sabe, escribió una de las primeras versiones conservadas de Tristán e Isolda. En su poema Tristán se casa, cuando debe separarse de Isolda, con otra Isolda, "la de las blancas manos". Una vez casado con esta segunda Isolda (el poeta nos dice que Tristán no hubiese aceptado una mujer con otro nombre ni una mujer que no fuese bella) es legalmente suya, pero lejos de alegrarse esto aumenta su dolor. Escribe Tomás:
"Jamás [Tristán] hubiese menospreciado el bien que tiene si no hubiese sido el suyo: su corazón sólo siente aversión por la felicidad que está forzado a tener. Si se la hubiesen negado, se hubiese lanzado a su búsqueda, pensando siempre encontrar algo mejor, porque no ama lo que tiene... Así le ocurre a mucha gente. En cuanto a amargos deberes de amor, angustias, pesadas penas y tormentos, lo que hacen para sustraerse de ellos, por liberarse y vengarse de ellos los somete con un lazo más inextricable todavía. Deseos irrealizables, imposibles ansias los conducen a que todo lo que hacen en su desamparo irrita su amargura... Aquel que tensa todos sus deseos hacia una felicidad inaccesible, ese pone su voluntad en guerra con su deseo".
¡No inventamos nada!

sábado, 25 de junio de 2011

Tristán e Isolda, tercer acto: Dünk dich das? Canta Lauitz Melchior


Tritán:
¿Lo crees así?
Yo sé que será de otro modo,
pero no puedo explicártelo...
En donde desperté
no debo detenerme;
mas donde permaneceré
no sabría decírtelo.
Allí no veré el sol
ni veré tierras ni gente;
pero lo que contemplaré
no puedo expresártelo...
Estuve, donde he permanecido siempre
y hacia donde partiré eternamente.
¡En el vasto reino de la noche universal
sólo se posee un conocimiento:
el divino, eterno y primitivo olvido!

jueves, 2 de junio de 2011

Leonard Bernstein comenta sobre Das Lied von der Erde (La canción de la tierra) de Gustav Mahler

No tiene desperdicio: Leonard Bernstein comenta sobre la estructura general y en particular sobre las dos últimas canciones (¿debiera decir los dos últimos movimientos?) de la "Sinfonía para voz de tenor y de contralto (o barítono) y orquesta", llamada Das Lied von der Erde (La canción de la tierra). Cada movimiento de esta sinfonía es una canción. La última, La despedida, es una de las canciones más hermosas que existen. Aquí escuchamos unos fragmentos de ambas interpretados por René Kollo y Crista Ludwig, con la orquesta filarmónica de Isarel.

sábado, 21 de mayo de 2011

Max Lorenz y Paula Buchner cantan "O sink hernieder", del segundo acto de Tristán e Isolda.


¡Oh desciende, noche de amor,
concédeme olvidar que vivo!
¡Acógeme en tu seno,¨
liberame del mundo!
Apaga ahora la última luz.
Lo que pensábamos, lo que creíamos,
todo recuerdo, toda memoria,
el sublime presentimiento
del sagrado crepúsculo
extiengue el horror del engaño
liberándonos del mundo.


Tristán e Isolda: la violencia del deseo


¿No conocías el poder del amor? ¿Ni el poder de su magia? ¿Al que gobierna el devenir del mundo? Vida y muerte están sometidas a él que las teje con dicha y sufrimiento mudando la envida en amor.
Richard Wagner
Tristán e Isolda, acto II, escena I

La primera vez que escuché el dúo de amor de Tristán e Isolda tenía catorce o quince años. Por muchos años no lo quise volver a oír. Me había sentido violentamente expulsado por esa música casi insoportable. Si me hubiese dado tiempo para escuchar un poco más tal vez hubiese llegado a tenerle miedo. Ahora creo que escuché bien, que tuve la reacción adecuada a la violencia que la música expresaba.
Porque en ese dúo, especialmente en el comienzo, no se trata sólo de amor. Se trata esencialmente de erotismo. Por eso la música es como un mar que arrastra a los protagonistas y con ellos nosotros somos arrebatados, no suavemente sino con violencia, con la violencia inherente al erotismo. Esa misma fuerza que los va a arrastrar a la muerte/goce en la que termina la obra.
Escuchemos las palabras que se dicen, ya no importa quién, porque justamente entramos en una zona seductora y muy peligrosa donde los límites se disipan: ¿Te siento realmente?/¿Eres tú misma?/¿Veo tus ojos?/¿Esta es tu boca?/¿Está aquí tu mano?/¿Está aquí tu corazón?/¿Soy yo?/¿Eres tú?/¿No es un engaño?/¿No es un sueño? Cuerpo, acá no se trata sólo del alma. Pero el cuerpo mismo parece a punto de despedazarse, de estallar o perderse.
Tengo la impresión que con esta música sucede lo mismo que con el erotismo del cual surge: si estamos adentro nos arrebata un goce de una intensidad casi insoportable, pero si quedamos afuera sólo percibimos lo insoportable, algo amenazante y que casi nos ofende.

Max Lorenz y Paula Buchner cantan la última parte del dúo de amor del segundo acto de Tristán e Isolda

Tristán
¿He de escuchar?
Isolda
¡Déjame morir!
Tristán
¿Tendré que despertar?
Isolda
¿Despertar? ¡Jamás!
Tristán
¿Despertará aún a Tristán el día?
Isolda
¡Deja que la muerte haga huir el día!

miércoles, 18 de mayo de 2011

sábado, 14 de mayo de 2011

El romanticismo alemán: Weber, Der Freischütz, segunda parte.

"En ninguna variedad de trabajo artístico es la fragmentación de las partes tan difícil de evitar como en la ópera (...) Por ópera yo entiendo la ópera que los alemanes desean, una obra de arte en sí misma, en la cual las contribuciones parciales de las artes que contribuyen a crearla se unen, desaparecen, y al desaparecer, construyen de alguna manera un universo nuevo.
"Uno debe detenerse primeramente a admirar la obra en su conjunto; a continuación, en un análisis más detenido, ya puede uno disfrutar de la belleza individual por separado". Podrían perfectamente ser palabras de Wagner, tan próximas están a su búsqueda de la Gesamtkunstwerk, la obra de arte total. Son, sin embargo, palabras de Carl Maria von Weber. Se ve claro hasta qué punto Wagner es heredero de la tradición de la ópera romántica alemana a la que lleva a su paroxismo.
El Leitmotiv, tan asociado al compositor de Tristán e Isolda, está ya muy presente en Der Freischütz, particularmente en los motivos asociados a la presencia de la demoniaco, muy presentes, previsiblemente, en esta escena. Pero justamente en una sóla escena no se puede apreciar su función específica, para ello hay que escuchar toda la ópera. Espero haberlos tentado...

El romanticismo alemán: Weber, Der Freischütz, primera parte.


En 1844 Richard Wagner, que había sido designado Kapellmeister en la corte del Rey de Sajonia en Dresde, se vale de su insipiente renombre y del peso de su cargo para lograr que los restos de Carl Maria von Weber sean trasladados desde Londres, donde había muerto en 1826. Compone la música fúnebre y organiza una marcha con antorchas. Muchos quedan conmovidos por la solemnidad de la ocasión: Wagner y su profundo instinto teatral.
Rinde así homenaje al héroe de su juventud y al iniciador del romanticismo alemán en la ópera. Es tal el peso de Wagner en la historia de la ópera que me vería tentado a decir que Weber tiene mucho de Wagner, pero ello se debe sólo al efecto de lectura retrospectiva que Borges ilustrara ejemplarmente en su artículo Kafka y sus precursores. Es claro que sería mucho más correcto decir que Wagner tomó mucho, muchísimo de ese genial y malogrado músico que fue Carl Maria von Weber. Al igual que Wagner, músico, director de orquesta, hombre de teatro, crítico musical, teórico.
Aquí vemos la primera parte de la escena más famosa de su ópera más famosa, Der Freischütz. Como la palabra no tiene traducción al castellano, cuando no se la nombra directamente en alemán se la traduce, muy insatisfactoriamente, como El cazador furtivo. Es cierto que El cazador que utiliza balas mágicas infalibles no sería muy adecuado como título para una ópera. Es la escena Kaspar (interpretado por Wolfgang Probst) intenta renovar un pacto con el diablo a cambio de llevarle una nueva víctima, Max (interpretado por Toni Krämer). Éste último sólo podrá casarse con su amada Agathe si gana el concurso de tiro que tendrá lugar al día siguiente. Pero hace varias semanas que ha perdido su habitual buena puntería (y no sabe que el diablo metió la cola a través de Kaspar) y en su desesperación se deja convencer por Kaspar de acompañarlo a fundir las balas mágicas a medianoche, en un siniestro paraje en lo profundo del bosque, la garganta o desfiladero del lobo. Como se verá tenemos tantos elementos caros al romanticismo, el bosque, la medianoche, el pacto con el demonio, los espectros (el primer coro que se oye es un coro de espectros, no está cantado por las criaturas que aparecen en escena en esta versión), el ritual, la los presagios, los aparecidos.

lunes, 9 de mayo de 2011

Lauritz Melchior canta "O König", final del segundo acto de Tristán e Isolda.


Aquí tenemos otra vez al gran Lauritz Melchior. Fue el tenor estrella wagneriano del Tercer Reich, pero parece ser que le trajo a los jerarcas nazis no pocos dolores de cabeza. No sólo estaba casado con un judía (que gracias a ello se salvó de los campos de concentración) sino que además parece ser que disimulaba muy poco su bisexualidad. No podían renunciar a él, porque era demasiado bueno e irreemplazable, pero ¿cómo se las habrán arreglado para digerir que el cantante que tenía que ser símbolo de todo lo ario y de la raza superior tuviese defectos tan poco arios?
Aquí lo escuchamos en el final del segundo acto de Tristán e Isolda, cuando los amantes son "sorprendidos" (los que vieron el comienzo del acto y el dúo de amor van a entender muy bien el por qué de las comillas) por Melot, el "amigo" de Tristán (lo mismo respecto de las comillas) y el rey Marke. Después del largo reproche y la consternación del rey, Tristán responde. Su respuesta empieza con las famosas palabras:
O König, das
kann ich dir nicht sagen;
und was du fräst,
das kannst du nie erfahren!
traducidas:
¡Oh rey eso
no te lo puedo decir
y lo que preguntas
jamás podrás saberlo!
Quien haya sentido el dolor de lo indecible podrá entender el de Tristán.

martes, 26 de abril de 2011

Scriabin, una película de Oliver Becker. Primera parte.

Una tremenda documental sobre Scriabin, con testimonios muy interesantes y fragmentos de una música increíble. Está en un inglés muy comprensible.

jueves, 21 de abril de 2011

Temporada 2011

"Este Tristán es y será para mí un milagro! Cada vez me resulta más incomprensible que haya podido hacer algo así... pues no intentes ocultármelo... con esta ópera he transgredido en extremo todo lo que se encuentra en el campo de las posibilidades de nuestra labor..."escribe Wagner a Mathilde Wesendonk, la mujer sin la cual este drama musical no hubiese existido.
Tristán e Isolda es mucho más que una obra genial, es un hito en la historia de la música occidental. Tanto quienes la amaron apasionadamente como quienes la aborrecieron y la consideraron peligrosa y decadente tuvieron conciencia de que estaban ante algo nuevo, no sólo una nueva ópera (a Wagner le hubiese molestado, y con razón, que se la llamase "ópera"), sino una nueva manera de concebir la música y el drama musical. Wagner lo dice en su carta: "...he transgredido en extremo..."
Esta obra escrita por un hombre que afirmaba no haber sentido nunca la verdadera felicidad del amor es de una intensidad tal que no da lugar a la indiferencia. Verdi dijo que ante ella se sintió "maravillado y aterrado"; y Nietzsche, cuando ya hacía tiempo se había distanciado de Wagner reconocía: "incluso ahora sigo a la búsqueda de una obra que ejerza una tan peligrosa fascinación, tal estremecimiento y maravillosa infinitud como Tristán". En ella Wagner nos mantiene en el borde siempre evanescente entre lo extático y lo doloroso, incluso lo insoportable. Por esa intensidad misma no es una obra de fácil acceso, pero una vez que se logra entrar...
Al ser una fusión de música y teatro la ópera multiplica las emociones de la palabra y de la música, y crea un mundo de una bellísima artificialidad. Estos Encuentros de ópera fueron especialmente pensados para facilitar el disfrute de la ópera a aquellos que se sienten atraídos pero les cuesta encontrar un modo de entrada, o a quienes se van acercando y quieren ampliar el panorama, hacer recorridos más vastos por esas comarcas. El año pasado comenzamos con un panorama en extensión, guiándonos por las óperas que estaban en cartel en los distintos teatros de Buenos Aires y en Teatro Argentino de La Plata; este año, al menos hasta agosto, el recorrido será en intensión, nos dedicaremos a disfrutar a fondo esta obra excepcional que es Tristán e Isolda.
Para ello en cada encuentro dedicaremos parte del tiempo a la presentación de la obra, del compositor, de la época, del contexto cultural y artístico, y fundamentalmente nos dedicaremos a escuchar o ver momentos seleccionados de este drama musical, distintas versiones, distintas puestas, iremos familiarizándonos tanto con la música como con el drama, y como culminación de este recorrido sabremos por supuesto más sobre la obra, pero el objetivo primero de los encuentros no es el saber sino el goce.
Desde el comienzo de estos encuentros puse el acento en hacer la experiencia de la ópera en el teatro. Este año tenemos una excelente ocasión, en primer lugar porque siempre, en cualquier teatro del mundo, representar Tristán e Isolda es un evento especial, y además porque la versión que tendrá lugar en el Teatro Argentino de la Plata promete ser un lujo, con la dirección musical de Alejo Pérez y la dirección escénica de Marcelo Lombardero. La propuesta es concluir esta primera parte del año con una salida a La Plata para ver la obra.
Se mantendrán los horarios con los que nos venimos manejando: martes a las 20:30 y sábados a las 11:00, con una frecuencia mensual. Los días previstos son:
Horario de los martes a las 20:30:
26 de abril
24 de mayo
21 de junio
19 de julio
9 de agosto
Horario de los sábados a las 11:00
30 de abril
28 de mayo
25 de junio
23 de julio
6 de agosto
Costo por reunión: setenta pesos
Los espero, Jorge Reitter, psicoanalista, melómano.