domingo, 14 de agosto de 2011

Martha Argerich y Gidon Kremer tocan la sonata Nro. 1 para violín y piano de Sergei Prokofiev

Como con un viejo amigo querido me crucé con este movimiento, andante, de la sonata para violín y piano Nro. 1 de Segei Prokofiev, en la versión perfecta, la de Gidon Kremer y Martha Argerich.

miércoles, 20 de julio de 2011

Amor cortés, mística y Wagner



Denis de Rougemont (1906-1985)

Denis de Rougemont, el autor de El amor en occidente, enumera varios temas comunes a los trovadores que cultivaban la práctica del amor cortés (esa filosofía del amor que floreció en Provenza en los siglos XI y XII) y los místicos ortodoxos, y que como podrán ver están todos presentes en el texto de Tristán e Isolda de Wagner.

- Morir por no morir.
- La "quemadura suave".
- El "dardo de amor" que hiere sin matar.
- La "salvación" del amor.
- La pasión que "aísla" del mundo y de los seres.
- La pasión que empalidece todo otro amor.
- Quejarse de un mal que sin embargo se prefiere a toda alegría y a todo bien terrestre.
- Lamentar que las palabras traicionen el sentimiento "inefable" y que sin embargo hay que decir.
- El amor que purifica y aleja todo pensamiento vil.
- El querer del amor sustituyéndose al querer propio.
- El "combate" de amor, del cual hay que salir vencido.
- El simbolismo de los "castillos", remansos del amor.
- El simbolismo del "espejo", amor imperfecto que reenvía al amor perfecto.
- El "corazón arrebatado", el "entendimiento embelesado" , el "rapto" del amor.
- El amor considerado como "conocimiento" supremo.

domingo, 17 de julio de 2011

Dialéctica del deseo versión siglo XII


El poeta anglo-normando del siglo XII Tomás de Inglaterra, del que prácticamente nada se sabe, escribió una de las primeras versiones conservadas de Tristán e Isolda. En su poema Tristán se casa, cuando debe separarse de Isolda, con otra Isolda, "la de las blancas manos". Una vez casado con esta segunda Isolda (el poeta nos dice que Tristán no hubiese aceptado una mujer con otro nombre ni una mujer que no fuese bella) es legalmente suya, pero lejos de alegrarse esto aumenta su dolor. Escribe Tomás:
"Jamás [Tristán] hubiese menospreciado el bien que tiene si no hubiese sido el suyo: su corazón sólo siente aversión por la felicidad que está forzado a tener. Si se la hubiesen negado, se hubiese lanzado a su búsqueda, pensando siempre encontrar algo mejor, porque no ama lo que tiene... Así le ocurre a mucha gente. En cuanto a amargos deberes de amor, angustias, pesadas penas y tormentos, lo que hacen para sustraerse de ellos, por liberarse y vengarse de ellos los somete con un lazo más inextricable todavía. Deseos irrealizables, imposibles ansias los conducen a que todo lo que hacen en su desamparo irrita su amargura... Aquel que tensa todos sus deseos hacia una felicidad inaccesible, ese pone su voluntad en guerra con su deseo".
¡No inventamos nada!

sábado, 25 de junio de 2011

Tristán e Isolda, tercer acto: Dünk dich das? Canta Lauitz Melchior


Tritán:
¿Lo crees así?
Yo sé que será de otro modo,
pero no puedo explicártelo...
En donde desperté
no debo detenerme;
mas donde permaneceré
no sabría decírtelo.
Allí no veré el sol
ni veré tierras ni gente;
pero lo que contemplaré
no puedo expresártelo...
Estuve, donde he permanecido siempre
y hacia donde partiré eternamente.
¡En el vasto reino de la noche universal
sólo se posee un conocimiento:
el divino, eterno y primitivo olvido!

jueves, 2 de junio de 2011

Leonard Bernstein comenta sobre Das Lied von der Erde (La canción de la tierra) de Gustav Mahler

No tiene desperdicio: Leonard Bernstein comenta sobre la estructura general y en particular sobre las dos últimas canciones (¿debiera decir los dos últimos movimientos?) de la "Sinfonía para voz de tenor y de contralto (o barítono) y orquesta", llamada Das Lied von der Erde (La canción de la tierra). Cada movimiento de esta sinfonía es una canción. La última, La despedida, es una de las canciones más hermosas que existen. Aquí escuchamos unos fragmentos de ambas interpretados por René Kollo y Crista Ludwig, con la orquesta filarmónica de Isarel.

sábado, 21 de mayo de 2011

Max Lorenz y Paula Buchner cantan "O sink hernieder", del segundo acto de Tristán e Isolda.


¡Oh desciende, noche de amor,
concédeme olvidar que vivo!
¡Acógeme en tu seno,¨
liberame del mundo!
Apaga ahora la última luz.
Lo que pensábamos, lo que creíamos,
todo recuerdo, toda memoria,
el sublime presentimiento
del sagrado crepúsculo
extiengue el horror del engaño
liberándonos del mundo.